Vitamina D y protocolo Coimbra

A continuación transcribo al español, resumiendo y esquematizando, la intervención del Dr. Cicero Galli Coimbra del 14 de abril del 2018 en un congreso médico realizado en Alemania: Kongress für menschliche Medizin. Agrego breves comentarios propios o aclaraciones entre corchetes ([…]).

A mi parecer es interesante conocer diferentes enfoques, los hallazgos y el conocimiento que les rodea, por ello comparto. Se agradece su difusión para la lectura entre médicos, nutricionistas clínicos y pacientes.


Introducción

Sabemos que al tirarnos de un avión el uso de un paracaídas nos evita la muerte, no se necesitan estudios aleatorizados y controlados con placebo, conocemos la causa, sabemos que estamparnos contra el suelo a gran velocidad causa la muerte. De la misma manera, en cualquier enfermedad en la que estés obligado a usar una herramienta para tratar la causa, por ejemplo diabetes mellitus tipo 1 y la administración de insulina [hormona], o tiroiditis en hipotiroidismo y administración de hormona tiroidea [hormona], no son necesarios los estudios aleatorizados y controlados con placebo. En enfermedades de origen autoinmune, de la administración de altas dosis de la vitamina D [pre-hormona] depende el proceso de salud/enfermedad.



Los 9 criterios (del estadista Austin Bradfor Hill) aprobados para demostrar que fumar causa cáncer de pulmón, también se cumplen para demostrar la deficiencia y resistencia a la vitamina D y su relación con trastornos autoinmunes. Por ello el Dr. Cicero G. Coimbra y su equipo comenzaron a utilizar altas dosis de vitamina D en pacientes con enfermedad autoinmune que presentan resistencia a la vitamina D, y que a su vez también presentaban deficiencia o niveles plasmáticos insuficientes [Ojo, que no es lo mismo].


Vitamina D e inmunidad

Al interactuar la vitamina D en la célula ocurren varios fenómenos inmunológicos como:

  • La inhibición de la interleucina IL-17.
  • La inducción a la producción de péptidos antimicrobianos (β-defensinas, catelicidinas).
  • La inducción a la proliferación de linfocitos Treg.

Causas que llevan a los trastornos autoinmunes

Podemos tener cambios polimórficos en genes relacionados con las enzimas encargadas de la hidroxilación o transformación de la vitamina D en sus metabolitos hasta llegar a su forma activa; también en aquellos relacionados con el receptor de la forma activa de la vitamina (VDR), y con la proteína transportadora de la vitamina D en la circulación (DPB), ambos receptores.

Estos polimorfismos relacionados con la vitamina D se han indentificado en pacientes con trastornos autoinmunes, y por tanto presentan resistencia a sus efectos biológicos. Ejemplos:

  • Enfermedad de Graves, tiroiditis de Hashimoto, diabetes mellitus tipo 1: CYP1α
  • Esclerosis múltiple: CYP27B1

Depende de la actividad reducida de estas enzimas afectadas que se haga necesario incrementar los niveles séricos con respecto a los de una persona con un funcionamiento enzimático normal, puede ser necesario dos o hasta seis veces más.

Además, alrededor de un 10-15 % de la población mundial tiene bajos niveles de vitamina B2 por una reducción en su capacidad de absorción, y esto es importante con respecto a la resistencia a la vitamina D porque una enzima encargada de la hidroxilación de la vitamina D (α-hidroxilasa) se oxida y no puede seguir el ciclo si no es con ayuda de dos formas activas de la riboflavina (vitamina B2), también interviniendo el magnesio y la vitamina B3.


Terapéutica

Ante tantas posibles causas de resistencia se utiliza un indicador común: los valores de parathormona. Se puede usar la PTH como índice para calcular y ajustar la dosis de vitamina D a cada individuo, se puede medir en diferentes periodos y encontrar la dosis que desactive / apague (“switching off”) la enfermedad.



Durante la intervención el Dr. Coimbra explica el por qué se administra vitamina D en forma de colecalciferol [en presentación farmacéutica conocida por la marca Deltius en España, y otros preparados de suplementación nutricional no farmacéutica] y no calciferol [en presentación farmacéutica conocida por la marca Hidroferol en España]. También expone casos de la evolución de pacientes, en su comienzo allá en el 2002 con el uso de la vitamina D desde su protocolo clínico. Casos de Lupus Eritematoso Sistémico, Psoriaris, Esclerosis Múltiple, Autismo.

Durante el tratamiento se requiere una restricción dietética de calcio [y suplementado], unos niveles altos de hidratación, y la estabilidad emocional, ya que la vida estresante o eventos estresantes desencadenan recaídas. [Estas son las medidas mínimas, nutricionales y de estilo de vida que acompañan, comentadas en la intervención, pero hay más medidas y matices a tener en cuenta en el protocolo].



El hecho de tener elevados los niveles de IL-17 se considera un fuerte componente autoinmune en la patogenia de la enfermedad. Es el caso observado en el autismo y es por ello que se inició el tratamiento con altas dosis de vitamina D adaptadas a cada caso también para esta enfermedad.

En niños que sus madres tomaron 10.000 UI/día de vitamina D (una dosis considerada segura) durante el embarazo se observó un alto desarrollo psicomotriz. Normalmente los bebés levantan la cabeza a partir de los 3 meses pero en estos casos con 3 semanas de vida ya la levantan, la sostienen y miran a nuestros ojos, y con 2,5 meses comienzan a tratar de hablar. En cambio dosis bajas de vitamina D se relacionan con autismo.

Volviendo al estrés, éste reduce los niveles de magnesio necesarios para el metabolismo de la vitamina D. Piensen en el estrés emocional que produce en un paciente cuando su médico le comunica que tiene Esclerosis Múltiple, que su vida se marchita y estará en una silla de ruedas en unos años, y eso sigue cíclico generando angustia emocional.

Por otra parte, si tienes una falla en el gen del receptor de la vitamina D (VDR) necesitas tenerlo metilado haciendo trabajar al ciclo del folato, por ello es importante la administración de vitamina B9 en forma de metilfolato y no en la forma sintética de ácido fólico (que se ha relacionado con la contribución al aumento explosivo de autismo).

En el tratamiento se toman por lo general 2 años para asegurarse de que todo está bien, con chequeo analítico periódico. Ya en el primer mes notamos que hay un nivel de fatiga reducido, y el máximo efecto al año. Han de reunirse el conjunto de pruebas de laboratorio y recabar la información médica desde pruebas específicas (tipo resonancia magnética si se trata de un paciente con Esclerosis Múltiple) para la valoración global del estado y evolución de la enfermedad.


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Si deseas ver el vídeo en inglés aquí tienes el enlace.

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