
El 27 de noviembre se dedica a la Dermatitis Atópica (D.A.), trastorno cutáneo inflamatorio crónico asociado con desregulación inmunitaria, disfunción de la barrera cutánea y disbiosis microbiana, caracterizado por la sobrecolonización de Staphylococcus aureus y una diversidad bacteriana reducida.
La piel no es una barrera pasiva sino un órgano inmunológico activo. La vitamina D, como agente activo en el sistema inmunitario desempeña un papel importante en la patogénesis de la D.A.

La vitamina D modula la D.A.:
- Al suprimir las respuestas inflamatorias de linfocitos Th2 y Th17, potenciar el desarrollo de los linfocitos Treg (inmunotolerancia).
- Fortaleciendo la integridad de la barrera cutánea1 e intestinal2.
1. Principalmente por el aumento de la producción de péptidos antimicrobianos y la estabilización de la barrera lipídica, modulando la microbiota cutánea.
2. En su interacción con el microbioma y vías como la señalización de los ácidos grasos de cadena corta y el receptor de hidrocarburos arílicos.
Sus implicaciones clínicas respaldan su potencial en el tratamiento de la D.A.
Una revisión de estudios recientemente publicado (16 nov 2025) muestra:
- Heterogeneidad en las poblaciones de pacientes, los métodos de evaluación del microbioma y el estado de la vitD, lo que limita la comparabilidad entre estudios.
- En aproximadamente la mitad de los pacientes la interrupción de la suplementación conduce a una recaída de la enfermedad.
- Además, se carece de datos claros sobre la dosis óptima, duración y seguridad de la suplementación con vitD a largo plazo, así como sobre su interacción con otras modalidades terapéuticas utilizadas en D.A.

Inmunonutrición clínica
Desde la consulta de Inmunonutrición trabajo la D.A. ajustando la dosis de vitD al peso del paciente según su crecimiento y actividad de la enfermedad. Estas dosis son seguras, pero son superiores a las que se suelen emplear en estudios que todavía siguen directrices de dosis que suplen lo que la ingesta alimentaria podría proporcionarnos, pero no lo que la exposición al sol efectiva podría compensar. Y este es el GRAN ERROR que sigue sin subsanarse, a pesar de los avisos de los investigadores al respecto.
Observo que si intervenimos en la infancia los resultados son rápidos y exitosos. En los adultos en ocasiones no tenemos los resultados deseados y debemos de trabajar más factores. Hay otros trastornos cutáneos que sí suelen responder muy bien como la dermatitis seborreica, o la dermatitis herpetiforme (asociada a celiaquía) que no se resuelve a pesar de dieta estricta sin gluten por más de 2 años.
A mi consulta llegan médicos ‒como pacientes y como padres de bebés/niños afectados con dermatitis‒ que ante los resultados se sorprenden de que no se les enseñe esto en su formación de medicina, después de pasar por un continuo uso de productos/fármacos sin éxito. Poco más puedo decir.

Nutricionista clínica especializada en Inmunología nutricional y de estilo de vida. Inmunonutrición y terapéutica clínica con vitamina D.
Consulta clínica, docencia universitaria y divulgación. Prevención y abordaje de enfermedades y desórdenes propios del desarrollo en ambientes malsanos, de alteraciones en la inmunidad y procesos inflamatorios.
Graduada Univ. en Nutrición Humana y Dietética. Experto Univ. en Inmunonoutrición y Análisis clínicos. MSc Educación para la Salud. MEd Psicología aplicada a la Educación y la Salud. Coach Sanitaria certificada por AICOSAN.
Libros: «VitaminaDos. Disfruta de una vida más saludable gracias a la vitamina D», «María y Coco en Vitaminápolis. Descubre los superpoderes de las vitaminas».
