Relación entre la sombra y la síntesis de vitamina D


Cuanto te ubicas al aire libre en contacto con el sol arrojas sombra natural.

Vives en la sombra cuando a tu alrededor todo es sombra fruto del techado que te aísla del sol (solo puedes proyectar nuevas sombras con focos de luz artificial).



Piensa en una balanza:

》 Coloca a un lado el tiempo de vida que arrojas sombra natural al día.

》 Coloca al otro lado el tiempo de vida en sombra de tus días.

》 ¿Podrías conseguir que un 10 % (2,4 hs) de tu día arrojes sombra natural?, si no ¿al menos un 4 % (58 minutos)?



Baños de sol y luz

Los baños de sol y luz son medicina. La vida en la sombra puede ir acompañada de confort pero también de predisposición a la enfermedad con un desequilibrio en la naturaleza del ser humano. Si no arrojas sombra natural tu modo de vida es bastante antinatural.

Suponen empaparnos del amplio espectro solar, desde el amanecer al atardecer, INCLUYENDO HORAS INTENSAS DE LUZ (en aquellas personas que no tienen incompatibilidad).



Los beneficios son múltiples pero si nos ceñimos solo a aquellos derivados de la síntesis de vitamina D has de saber que:

1. Si en horario central del día tu sombra empieza a tener una longitud más extensa que tú, allá donde vivas el sol ha perdido la fuerza o intensidad que necesitas para una buena síntesis de vitamina D.

  • No bastarán 10 minutos de exposición.
  • No bastará con quitarte la camiseta para que tu torso haga de panel solar.
  • Pero hazlo, no pierdas el contacto regular con el sol con pequeñas exposiciones intensas. Los metanálisis confirman un menor riesgo de melanoma de piel en quienes se exponen regularmente durante todo el año.

2. Si en horario central tu extensión de sombra se achica y queda muy reducida, busca un horario en el que la extensión de sombra se asemeje a tu longitud.

  • No será temprano, ni tampoco en el atardecer.
  • Cuanto más extensión de piel expongas menos tiempo necesitarás para una buena síntesis de vitD.
  • Cuanto más lo practiques mayor tolerancia al sol tendrás, más inmunoprotección y más beneficios sistémicos.

Ahora llega la pregunta polémica: ¿Hemos de protegernos de la «agresión» del sol? Del exceso de sol y su agresión sí, aunque un exceso de protección nos desprotege.